La guarda de vinos y licores en barriles de madera (crianza en barrica) ha sido una práctica milenaria. La industria de elaboración de vino ha evolucionado de la mano con la industria de producción de maderas para uso en la guarda de vinos reserva. Es así como hoy en día predominan el roble francés y el roble americano y se está usando distintos métodos de tostado de la madera, que modifican los caracteres que éstas entregan al vino.
Pero no cualquier vino mejora con cualquier madera. El vino debe tener carácter y la madera debe entregar al vino aromas y sabores agradables que no opaquen aquellos propios del vino y que contribuyan a redondear y completar la sensación en la nariz y la boca. Es bien sabido que se obtiene una mejor armonía cuando el contacto entre vino y madera es prolongado, con una baja proporción de esta última, en comparación con una crianza corta con altas proporciones de madera. En la bodega, los enólogos deciden el tipo de madera a usar para cada vino, así como las dosis de ésta y el tiempo que el vino estará en contacto con ella.
Como una alternativa al uso de la madera en la bodega por parte del enólogo, el vino SMP ASTILLADO® propone la utilización de maderas seleccionadas consideradas adecuadas para cada vino, con la particularidad de que es el consumidor quien tiene la responsabilidad de decidir cuánto tiempo quiere que dure el contacto del vino con la madera. Este contacto puede además, ser más prolongado que en otros vinos, pues depende del tiempo que se tenga la botella en posición horizontal.
El método consiste en una astilla de roble incrustada en el tapón de la botella. Así, en vez de una alta dosis de madera por un breve tiempo de contacto, el enólogo creador de este sistema, don Rodrigo Muñoz Ferrer, sugiere el uso de una baja dosis de madera por un tiempo prolongado en contacto con el vino.
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Artículo proporcionado por Portal Restaurantes Chile
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